En nuestro centro somos muy conscientes de la importancia que la inteligencia emocional tiene en el desarrollo y la adquisición de una personalidad equilibrada.
Debemos considerar al niño desde una perspectiva intelectual, físico, emocional y social, y para ello es necesario un adecuado desarrollo emocional.
Esta habilidad para manejar emociones de forma apropiada se puede y debe desarrollar desde los primeros años de vida.